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Cómo identificar los alimentos que parecen saludables pero no lo son

No todo es lo que parece. Esta máxima vale para muchas cosas, incluso para la alimentación, ya que diversos productos que aparentan ser saludables no siempre lo son.

Algunos ejemplos clásicos son las barras de cereal, los cereales para desayuno, los jugos preparados, las barras de pan —incluidas las integrales—, los yogures —excepto los naturales—, la gelatina y el fiambre de pechuga de pavo.

En varios menús estos y otros alimentos se presentan como “nutritivos”, pero en realidad entran en una categoría alimentaria peligrosa que ni siquiera existía hasta hace poco: la de los ultraprocesados

Los alimentos procesados en especial los ultraprocesados, contienen más calorías y más sal, azúcar y grasa, además de una serie de aditivos alimentarios (reguladores de acidez, estabilizantes, espesantes, antioxidantes, saborizantes, aromatizantes, colorantes, conservantes, emulsionantes y productos químicos, entre otros), que favorecen el consumo exagerado y provocan efectos negativos en el cuerpo y la salud.

Paula Johns, directora ejecutiva de la organización ACT Promoción de la Salud, comenta que, en el caso exclusivo de los ultraprocesados, ya hay un robusto conjunto de evidencias sobre sus efectos nocivos.

“Estos alimentos, que por cierto no deberían ser llamados alimentos sino productos comestibles ultraprocesados, no contienen ningún nutriente, no sacian y sólo nos hacen querer comer cada vez más”, indica.

Clasificación de alimentos

Los alimentos considerados naturales son aquellos que se obtienen directamente de las plantas (frutas, legumbres, verduras, raíces y tubérculos) o de animales (huevos) y que se adquieren para consumo sin que hayan sufrido alteraciones desde que se originaron en la naturaleza.

Los mínimamente procesados son los que han sido sometidos a pequeños procesos como limpieza o remoción de partes no comestibles o indeseables, refrigeración, secado, pasteurización, congelamiento y fermentación, pero a los que no se les ha añadido sal, azúcar, grasas y otras sustancias.

Entre estos están los granos y cereales, las oleaginosas, la leche, las harinas, la carne y el café.

Ingredientes culinarios

En esta categoría se incluyen los aceites vegetales, las grasas, la sal y el azúcar, todos ellos extraídos de alimentos de la naturaleza por procesos como prensado, molienda, trituración, pulverización y refinación. Son responsables de diversificar y hacer la alimentación más sabrosa, sin que quede nutricionalmente desequilibra.

Algunos ejemplos de aceites vegetales son el de soya, maíz, girasol y oliva; la grasa puede ser mantequilla, manteca de cerdo y grasa de coco; y el azúcar blanco, demerara o moreno, y la sal refinada o gruesa.

Es importante destacar que estos elementos deben ser usados ​​en pequeñas cantidades para condimentar y cocinar alimentos y crear preparaciones culinarias basadas en alimentos naturales o mínimamente procesados.

Alimentos procesados

Cuando a un alimento natural o mínimamente procesado se le agrega sal, azúcar u otra sustancia de uso culinario, para hacerlo duradero y más agradable al paladar, pasa a ser considerado procesado.

Según el Ministerio de Salud de Brasil y el Nupens, a este tipo de producto deriva directamente de alimentos se le reconoce como versión modificada, y usualmente es consumido como parte o acompañamiento de preparaciones culinarias hechas a base de alimentos mínimamente procesados..

Algunos ejemplos son la zanahoria, el pepino, los guisantes, el palmito, la cebolla y la coliflor preservados en salmuera o en solución de sal y vinagre; el extracto o concentrado de tomate (con sal y azúcar); las frutas cristalizadas; la carne seca y el tocino; las sardinas y el atún enlatados; los quesos y los panes hechos de harina de trigo, levaduras, agua y sal.

Las entidades comentan que las técnicas de procesamiento se asemejan a las culinarias, lo que puede incluir cocción, secado fermentación, acondicionamiento en latas o vidrios y uso de métodos de preservación, como salazón, salmuera, curación y ahumado.

Y recomiendan que se limite la ingestión de estos alimentos, pues los ingredientes y los métodos usados en la fabricación alteran de modo desfavorable la composición nutricional.

Alimentos ultraprocesados

El término ultraprocesado se usa para las formulaciones producidas con muchos elementos, como sal, azúcar, aceites, grasas y sustancias de uso exclusivamente industrial, como proteínas de soya y de leche y extractos de carnes, y que pasan por varias etapas de procesamiento.

Estas formulaciones también suelen utilizar sustancias sintetizadas en laboratorio a partir de alimentos y otras fuentes orgánicas, como petróleo y carbón, y muchas de estas actúan como aditivos, cuya función es extender la duración o dar al producto color, sabor, aroma y textura para hacerlo más atractivo.

Una sugerencia para saber si el alimento forma parte de este grupo es consultar la lista de ingredientes en la etiqueta. Los principales indicativos son: número elevado de ingredientes (cinco o más), con nombres poco familiares y que no se utilizan en las preparaciones culinarias, como grasa vegetal hidrogenada, aceites interesterificados y jarabe de fructosa.

En esta categoría se incluyen una serie de productos: galletas, helados, golosinas en general, cereales azucarados, pasteles y mezclas para pastel, barras de cereal, sopas, macarrones y condimentos instantáneos, salsas, refrescos, bebidas lácteas, yogur endulzado y aromatizado, productos congelados, extractos de carne de pollo o pescado empanados del tipo nuggets, salchichas de paquete y otros embutidos, barras de pan y pan para hamburguesa y hot dog o perrito caliente.

 

Fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-48759670

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